FEDELATINA recibe el Premio MATRIZ 2025 de la OIM (ONU Migración) por el proyecto “La Nuaré: Cuéntame tu historia – Edición Latinoamérica”
En el Día Internacional del Migrante, FEDELATINA ha sido reconocida con el Premio MATRIZ 2025, otorgado por la Organización Internacional para las Migraciones, por el proyecto “La Nuaré: Cuéntame tu historia – Edición Latinoamérica”, una iniciativa que sitúa las voces de las personas migrantes en el centro del relato colectivo.
El Premio MATRIZ distingue proyectos que contribuyen a la lucha contra el racismo, la xenofobia y la discriminación, promoviendo enfoques basados en derechos humanos, participación comunitaria y cohesión social. La concesión de este reconocimiento por parte de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) refuerza el valor y la proyección de propuestas culturales que apuestan por narrativas inclusivas y transformadoras.
“La Nuaré” nace como un espacio de escucha íntima y se consolida hoy como un proyecto colectivo de storytelling comunitario, donde personas migrantes latinoamericanas pueden compartir sus experiencias, transformar sus vivencias en memoria colectiva y fortalecer los vínculos comunitarios a través del arte y la palabra. El proyecto contribuye a generar empatía social, cuestionar estereotipos y visibilizar la diversidad de trayectorias que conforman nuestras sociedades.
Desde FEDELATINA impulsamos iniciativas que entienden la cultura como una herramienta estratégica de cohesión social, diálogo intercultural y justicia narrativa. Este premio supone un reconocimiento al trabajo sostenido de la federación y de las entidades y personas que la integran, así como un estímulo para seguir desarrollando proyectos con impacto social, institucional y comunitario.
Agradecemos a la OIM la confianza depositada en este proyecto, así como a todas las personas, colectivos y entidades que hacen posible la creación de espacios seguros y participativos donde las historias migrantes son escuchadas y valoradas.
Porque la memoria no entiende de fronteras. Y los países también viven en la voz de su gente.